Joji – Nectar

En su segundo disco, el músico japonés-australiano busca afianzarse como la nueva cara del R&B.

Néctar. Alimento de insectos y de dioses, de un dulzor agradable, suave. Sustancia de sustancias. El título de lo nuevo de Joji es muy acertado. En su segundo disco, el artista japonés-australiano busca afianzarse como la nueva cara del R&B actual con una propuesta más madura que su antecesora y haciéndose bandera, una vez más, de su marca personal: la melancolía. Su temática alcanza con creces esa dulzura triste que ya se oía en trabajos pasados, pero que ahora es explotada al máximo. Nectar es un nuevo paso hacia un inminente ascenso y un intento evidente hacia una posterior consolidación.

El arte de tapa pinta al disco como un trabajo de sombras difusas y de transiciones lentas, con una luz que no ilumina del todo la escena. En su interior, sus sonidos tienden hacia a la suavidad sin sobresaltos, con pocos momentos de aparente superficialidad. Si en su debut Joji lucía una sonrisa volteada, desafiante y hasta cínica, en Nectar toma un aspecto enderezado y serio.

Asociado con múltiples productores, algunos de renombre como Diplo, Nectar alcanza casi una hora de duración que arrastra consigo una sensación de liviandad que lo impregna todo. Al igual que en Ballads 1, Joji canta sobre el desamor, la soledad y el vacío, pero esta vez suena más emocional. A esta tríada temática se añade también el ascenso a la notoriedad y a la fama, y las pérdidas que eso irremediablemente conlleva, aferrándose a la melancolía como una vía de escape.

Joji despliega en este disco una destreza vocal más afinada y trabajada, tal como lo hizo en la canción que lo consagró, “Slow Dancing in the Dark”. En “Ew”, la balada minimalista que abre el disco, y en canciones como “Run” y “Like You Do”, utiliza su voz casi desnuda como un instrumento más. Un poco más adelante en el disco podemos encontrar las ya conocidas “Gimme Love” y “Sanctuary“, las cuales sirvieron de singles y se articularon junto con “Run” en videos de temática espacial y onírica.

Con respecto a las colaboraciones del disco, no todas resultan tan efectivas como los tracks que Joji enfrenta por sí solo, entregado a un sonido tranquilo con elementos mínimos. En “Nitrous“, Joji vuelve a trabajar con Clams Casino en una colaboración en línea con su anterior tema juntos, “Can’t Get Over You”. “Pretty Boy”, orientada al hip hop más convencional y rudo, cuenta con una innecesaria participación de Lil Yachty. “Reanimator” quizás se trate de la colaboración menos esperada y más experimental del disco, con un desaprovechado Yves Tumor que aparece demasiado tarde y su intervención deja gusto a poco.

Pero también hay algunas excepciones, como la sutil “Afterthought” junto a la neozelandesa Beene. Estos momentos más pop colaboran con la sensación de elevación y docilidad que se condensa a lo largo de todo el disco. Cuando finalmente, luego de haber transitado diecisiete canciones con algunos tropiezos, llega el cierre a cargo de la bailable “Your Man“, Joji nos pregunta: “Would you go again?”. Y si tuviéramos que responder a esa pregunta asentiríamos y repetiríamos el idilio.

Escuchá Nectar en plataformas de streaming (SpotifyApple MusicSoundcloud).

Fuente: IndieHoy

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