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Qué significa 420 y como se convirtió en un símbolo

Hace 51 años un grupo de amigos de California, Estados Unidos, tuvo la idea de usar estas tres cifras para hablar de cannabis sin ser estigmatizados. En medio siglo, “420″ se convirtió en un símbolo de la cultura cannábica y la lucha por la regulación. Y el 20 de abril, el día en que todos hablan de la planta.

Aunque las celebraciones del 4/20 se han hecho populares a lo largo de los últimos años, su origen parece estar en las andanzas en 1971 de un grupo de amigos de la escuela secundaria de San Rafael, en el norte de California.

De acuerdo con la historia que han contado durante los últimos 20 años, todo comenzó un día de otoño de 1971, época de cosecha, cuando a los Waldos, alumnos secundarios del San Rafael High School, les llegó un dato: un integrante de la Guardia Costera de la península de Point Reyes ya no podía cuidar su campito con cultivo (ilegal) de plantas de marihuana.

El propio agente de la Guardia Costera había hecho un mapa para que pudieran llegar y de alguna manera eso llegó a los Waldos, quienes tomaron la decisión de ir en busca del tesoro, una historia de similitudes a la que se cuenta en el libro Marihuana, la historia, que relata cómo los hippies porteños iban a buscar a fines de los 70 plantas de cannabis al cultivo industrial de la empresa textil Linera Bonaerense, en las afueras de la ciudad de Luján.

Entonces los Waldos quedaron en encontrarse a las 4.20 de la tarde en el monumento a Louis Pasteur de la escuela, ya que a esa hora todos podían llegar a tiempo después de las materias extracurriculares que cada uno cursaba.

Las primeras salidas a buscar el cultivo fueron un fracaso, pero el grupo no desistió en la idea de conseguir esa marihuana gratis. “Nos reuniríamos a las 4.20 y subiríamos a mi viejo Chevy Impala 66 y, por supuesto, fumaríamos al instante y fumaríamos hasta Point Reyes y fumamos todo el tiempo que estuvimos ahí fuera. Lo hicimos semana tras semana“, dijo Steve al Huffington Post.

El código entre ellos empezó a ser “Louis 4.20″ hasta que simplemente sobrevivió el número. El tesoro jamás lo encontraron pero la costumbre quedó y los chicos empezaron a encontrarse para fumar en un muro fuera de la escuela (”wall”, en inglés, por eso “Waldos”). Para ellos, decirse “420″ era una manera de hablar de marihuana sin que pudieran entenderlo ni sus maestros ni sus madres ni otros compañeros que no compartían el hábito de la dulce planta.

DEADHEADS

El código podría haber nacido y muerto con estos cinco amigos, pero hay cuestiones que no tienen demasiada explicación. San Rafael está a 50 kilómetros de la gran ciudad de San Francisco. Los Grateful Dead, una de las bandas emblemáticas del hippismo, de California y la psicodelia de fines de los 60, abandonaron la ciudad y se fueron a Mary County, una zona que quedaba a pocas cuadras del colegio de los Waldos.

No faltó nada para que los Dead se conectaran con los Waldo y el 420 se expandiera por los gasoductos de la contracultura californiana. El padre de Mark se hizo cargo de las propiedades inmobiliarias de la banda de rock. El hermano mayor de Dave, Patrick, era el manager de una banda alternativa que habían armado algunos de los Dead junto a David Crosby y se hizo muy amigo del bajista Phil Lesh.

Los Waldo empezaron a frecuentar los ensayos de la mítica banda y a fumar con ellos. “Así que solíamos pasar el rato y escucharlos tocar música y fumar mientras ensayaban para los conciertos. Pero creo que es posible que mi hermano Patrick haya divulgado el 420 a través de Phil Lesh. Y yo también, porque estaba saliendo con Lesh y su banda como roadie (plomo) cuando estaban haciendo una gira de verano que dirigía mi hermano”, contó Reddix.

Los Waldos también accedían a las fiestas de la banda. “Íbamos con el padre de Mark, que era un padre moderno de los años 60”, dijo Steve a Huffington Post. “Había un lugar llamado Winterland y siempre estábamos detrás del escenario corriendo, o en el escenario y, por supuesto, usábamos esas frases. Cuando alguien pasaba un porro o algo así, era ‘Ey, 420’. Entonces comenzó a extenderse por esa comunidad“, contó.

El 28 de diciembre de 1990, un grupo de Deadheads (como se hacían llamar los fans de los Greatful Dead) en Oakland repartió folletos que invitaban a la gente a fumar “420” el 20 de abril a las 4.20 de la tarde. Uno de los flyers terminó en manos de Steve Bloom, ex cronista de la revista High Times, la primera publicación para cultura cannábica del mundo.

La revista exhibió el volante en una nota 1991 y empezó a hacer referencia del 420 en todo el mundo, así como la marihuana comenzó a usarse en China hace al menos 10 mil años y se extendió por todas las culturas a lo largo de la evolución del homo sapiens. El código de los Waldos se hizo conocido en todo el planeta y en 1998, después de que el grupo de amigos escribiera a un periodista de la revista, la High Times reveló por primera vez que los “Waldos” eran los creadores del 420.

El código se hizo global y actualmente es una forma de “darle” conversación a la cuestión relacionada con la regulación del cannabis. Todo por un dato que llegó a cuatro adolescentes hace medio siglo sobre un cultivo que nunca encontraron. Pero en 2016, después de investigar durante dos años, los Waldos conocieron a finalmente al dueño de aquellos cultivos, Gary Newman (que ya tenía 68 años).

El hombre les contó que mientras estaba destinado en Point Reyes, cuidaba el faro de la zona y plantó la increíblemente célebre maceta en un terreno federal muy cerca a su lugar de trabajo. Mantuvo el cultivo durante varios años pero efectivamente en el otoño de 1971, el agente se puso paranoico por miedo a ser atrapado. Entonces, dibujó en una hoja el mapa del tesoro y se lo dio a sus cuñados, Bill y Pat McNulty. Fue Bill el que le compartió el mapa a Steve Capper. Newman estuvo 45 años sin saber que su plantita fue la inspiración para un código mundial, que usa la comunidad cannábica desde Canadá hasta Tierra del Fuego.

LEGALIZACIÓN

Todos los 20 de abril, desde hace muchos años, cada vez más lugares del mundo celebran algo así como el “Día de la marihuana”A las 4.20 de la tarde del 20 del 4, miles de usuarios de la planta milenaria suben a sus redes sociales alguna manifestación alegórica al cannabis: Instagram se llena de humo virtual y GIFs con dibujitos del 420 animados, algunas radios se animan y pasan reggae, los grow shops hacen descuentos, los raperos como Snoop Dog o Wiz Kalifa o los locales L-GanteWos y Duki, entre muchos otros, hacen bandera su “marihuanismo” y el cielo, si se lo mira bien, se pone un poco verde.

420 (pronunciado “cuatro veinte”) es el código universal de la marihuana, un número que no dice nada en sí mismo, pero a la vez ha logrado, a la par que la discusión sobre la regulación del cannabis tomaba cuerpo en todo el planeta, globalizar la conversación alrededor de la cuestión.

Hay mucha mitología alrededor de esta sigla. Que era el código en que los policías de California se avisaban de que tenían entre manos un delito por consumo de marihuana (”Marijuana smoking progress”), que las 4.20 es la hora del té en Holanda, que son 420 los componentes químicos de la planta cannabis sativa. Pero Steve Capper, Dave Reddix, Jeffrey Noel, Larry Schwartz y Mark Gravich, un cuarteto que en la adolescencia se hacían llamar los Waldos, son los únicos que pueden mostrar pruebas físicas de que algo tuvieron que ver con el tema en cuestión.

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